¿Qué es el CPA?
El CPA es cuánto te costó conseguir un resultado: una venta, una reserva, un mensaje. Si gastaste $200 y llegaron 10 pedidos, tu CPA es $20. Las siglas son de «costo por adquisición».
Es el número que decide si seguir o parar, y se lee contra una sola cosa: cuánto te deja ese cliente. Un CPA de $20 es excelente si cada pedido te deja $60 y es ruinoso si te deja $12. El número solo no dice nada.
La trampa está en qué llamas «resultado». Si cuentas mensajes en vez de ventas, el CPA sale bajísimo y no significa nada — puedes recibir cien mensajes de gente que solo preguntaba el precio. El resultado que se mide tiene que ser el que te paga.
Y hay que mirarlo contra el cliente entero, no contra la primera compra. Si alguien vuelve cada mes, pagar más por traerlo tiene sentido; si compra una vez en la vida, no.
Una cevichería que promociona el almuerzo: gasta $150 en una semana y llegan 30 personas con el cupón. Su CPA es $5. Como cada almuerzo le deja $4 de margen, pierde — salvo que esa gente vuelva sin cupón, que es lo que hay que medir después.
Cuando puedes contar los resultados que de verdad te dan plata y sabes cuánto te deja cada uno. Es el número más honesto de una campaña.
Cuando la campaña no busca una venta inmediata —darte a conocer, llenar una base de contactos— o cuando no puedes saber qué resultado vino de dónde. Sin eso, el CPA es una división con dos números inventados.