El mismo panel en el navegador, en el celular y en papel
Un panel de negocio, su versión de bolsillo, el informe que se imprime y el CRM donde viven los datos.
Marca inventada para el ejercicio: Ejercicio sobre un negocio de servicios inventado. No es un cliente, y ninguna cifra de esta página es un resultado medido.

Un negocio tiene los números repartidos entre tres hojas de cálculo y la cabeza del dueño. Quiere verlos en un sitio, pero el detalle que se olvida siempre es que no los mira en un solo sitio: los revisa en la computadora el lunes, los consulta en el celular el jueves y se los lleva impresos a la reunión con el contador.
Cómo se hizo
El mismo recorrido que seguiría tu proyecto, en el mismo orden.
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Decidir qué se mira, no qué se puede medir
Se puede medir casi todo, y un panel con cuarenta indicadores no se mira nunca. El ejercicio empieza recortando: cuatro cifras arriba, una tendencia, un reparto y una tabla de detalle.
- 02
El panel completo
La vista de escritorio, con espacio para comparar. Es donde se responde «¿cómo vamos?» sin tener que abrir nada más.
- 03
La versión de bolsillo
En el celular no cabe lo mismo, así que no se encoge: se elige. Una cifra, una curva y poco más. Reducir un panel de escritorio a la pantalla del teléfono es una decisión editorial, no un problema de CSS.
- 04
Y el papel, que sigue existiendo
El informe impreso para la reunión donde nadie va a sacar el portátil. Mismos datos, otra jerarquía: en papel no hay interacción, así que todo lo que importa tiene que estar a la vista.
Lo que la IA no resolvió sola
Tú tienes la misma IA que nosotros. Esto es lo que hay entre el primer resultado y algo que se puede publicar.
- Ninguna de estas piezas lleva una sola cifra, y es deliberado. La versión anterior tenía «373.6K» y «$12.106» en pantallas presentadas como trabajo nuestro: números que se leen como resultados de un cliente que no existe. Un panel de ejemplo enseña la forma; los números los pone tu negocio.
- La gráfica es real aunque las etiquetas no lo sean. Las curvas suben y bajan de forma coherente y los ejes llevan sus marcas: se ve cómo se leería el panel sin fingir que ya lo estamos leyendo.
- El informe impreso salió de una conversación, no del encargo. Nadie pide «un PDF»; alguien dice de pasada que imprime las cifras para el contador. Ese comentario es el que convierte un panel en algo que se usa.
- El CRM entra en la misma demo a propósito. Un panel bonito sobre datos que nadie mantiene dura dos semanas: la pantalla donde se escriben los datos importa tanto como la que los enseña.
Lo que salió




- Nano Banana Pro (Gemini 3 Pro Image)
- Recharts para lo que se construye
- Criterio humano
Tus datos dentro. Conectar el panel a la fuente real —hoja de cálculo, facturación, lo que uses— es la mitad del trabajo y la que no se puede enseñar en una demo, porque depende de dónde estén tus números hoy.